Llegué a Newfield Consulting buscando las mejores herramientas para fortalecer mi rol como negociadora entre el gobierno, diversos sectores y comunidades. En ese proceso simplemente me enamoré del coaching. Desde entonces mi vida cambió y descubrí que, en efecto, potencié mis habilidades de negociación al aprender a ver, escuchar y conectar con el otro más allá de lo evidente. Como dice El Principito: “lo esencial es invisible a los ojos”.
Hoy desde Newfield, como coach ontológica tengo la posibilidad, y la fortuna para mí, de acompañar a líderes y equipos a expandir su capacidad de convivencia, facilitar la generación de acuerdos y transformar no solo la persona que eligen ser, sino también abrir posibilidades más satisfactorias en sus vidas. He aprendido que sin importar nuestras historias o la geografía desde la que conversemos, todos sonreímos y lloramos en el mismo idioma.